lunes, 1 de junio de 2015

Adorada Dora. 6ª parte: ¡Postre!

¡Postre!

Esta noche, casi me atrevo con todo, casi... Rondan mi cabeza  las clases de posgrado, una y otra vez, no me las quito de la cabeza. Soy muy obsesiva y mi afán por controlarlo todo, no me deja ni un momento de asueto.

Me sirvo el plato con el primer dulce que veo (total, no me lo voy a comer) y me dirijo al lado de Casimiro. Mientras me acerco, lo veo deslizarse  hacia el suelo, como a cámara lenta...

De su mano cae una cucharilla y  sus labios están de color anaranjado, muy sutil... sólo un vistazo y la lucidez ilumina mi memoria como un fogonazo en la oscuridad. Ésa era la pigmentación de las manos del cocinero... Miro alrededor y lo veo, sentado  presidiendo la cena. De forma casi ceremoniosa me sonríe y lo miro horrorizada.


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